TU BLOG DE MASAJE.

Descubre el maravilloso mundo del masaje.

sábado, 24 de junio de 2017

¨Ningún hombre es masajista en su tierra¨.

A veces, hay días o mejor dicho momentos que te hacen reflexionar, y en esa reflexión afloran dentro de uno mismo, emociones y sentimientos desagradables, pero que siempre te enseñan algo positivo.
Todos hemos oído alguna vez la frase *Ningún hombre es profeta en su tierra*, esa frase la he adaptado a un  masajista… *Ningún hombre es masajista en su tierra*, voy a relatar mi reflexión, fruta de varias experiencias personales… en más de una ocasión un familiar o amigo íntimo te comenta una dolencia o problema del que te pide consejo y ayuda… te ponen en compromiso te piden mil y un favores… y no comprenden o entienden que es tu trabajo, tu forma de ganarte honradamente la vida, que tu profesión es fruto de muchas horas de estudio, dedicación y muchos masajes en tus manos. Cuando aparecen frases desagradables o gestos que duelen… ¨¿cómo le vas a cobrar a tú…?, ¨pues para eso me voy a otro¨… todo esto me lleva a la conclusión de que los más cercanos, no valoran tu trabajo y dedicación… llegando a la conclusión que es preferible derivarlos  a un colega de profesión y así me ahorro problemas y malos entendidos.

No puedo olvidar en este artículo  a ese masajeado desconocido, que llega a mí camilla día a día valorando mi entrega y dedicación, mi trabajo y profesionalidad…

No sólo con una remuneración económica, sino con un gesto de amabilidad y respeto que a veces echo de menos en mi tierra…

martes, 20 de junio de 2017

El DON del Masaje

               *Es como si el tiempo se detuviera durante un    instante,  no veo nada, sólo siento.*
Con esta frase de la película de el Médico, el protagonista explicaba una especial sensibilidad al tocar a un enfermo, y percibir si iba o no a sobrevivir a cierta dolencia.
Unos lo llaman corazonada, otros palpito, intuición... o como dicen en flamenco ¨El Duende´. No sé si será innata o adquirida con la experiencia, pero a veces me ha pasado, y hablando y compartiendo distintas experiencias con otros compañeros y amigos de profesión no soy el único.
Es un tema del que poco he hablado, pero hoy quiero compartir contigo. Son muchos años y muchas personas que han pasado por mi camilla, con dolores, inquietudes, preocupaciones,

muchos cuerpos que con mi tacto me han enseñado, me han ¨hablado´ y gracias a ello he podido dar más de lo que nunca imagine, otras veces la impotencia de no poder ayudar me han hecho dudar e incluso me han creado cierta frustración.


Cuando mis manos tocan a alguien se crea un vínculo muy especial, sinceramente sin saber el porqué, a veces la comunicación es perfecta, otras no hay conexión, haciendo el trabajo más duro y a veces menos efectivo del que quisiera. Gracias a ese pálpito… he llegado a conocer y entender el cuerpo de una manera íntegra y plena, leyendo en él la esencia de la persona, de donde surge lo más grande de nosotros mismos.